El novio es el primero en llegar a la iglesia, o al menos al mismo tiempo que la mayoría de los invitados. Normalmente, se queda en la entrada de la iglesia saludando a sus invitados. Minutos antes de que llegue la novia, entrará en la iglesia del brazo de su madre; seguidos de su futura suegra y su padre.

Esperará en el Altar, la llegada de su futura mujer, que llegará del brazo de su padre o padrino. Previamente, alguien muy cercano a los novios, debe hacer lo posible porque todos los invitados estén sentados antes de que llegue la novia.

La novia, siguiendo la tradición, debería llegar con 10 minutos de retraso, respecto al resto. Hará su entrada triunfal, precedida por los pajes (en caso de tenerlos) al son de los acordes de la marcha nupcial que haya elegido. Una vez en el Altar, saluda a su futuro marido y futura suegra; y se sitúa en el lado izquierdo. A la izquierda de la novia debe situarse la madre del novio y a la derecha del novio, el padre de la novia. De esta manera, los invitados y familiares de la novia deben sentarse en el lado derecho y los del novio en el lado izquierdo. Normalmente, se reserva un sitio lateral para los testigos; el lado izquierdo para los de la novia y el derecho para los del novio.

Una vez acabada la ceremonia, y tras haber firmado en el libro, los primeros en salir de la iglesia deben ser los recién casados. Siempre hay algunos amigos que se adelantan porque quieren felicitarles a su salida, con una lluvia de pétalos de rosas o arroz. Tras los novios deben seguirles la madre de la novia del brazo del padre del novio. Seguidamente, los padrinos y luego testigos y resto de invitados.